¡Por fin ha llegado el día D! Llegamos al aeropuerto a las 12h y tras comernos el bocata salimos pitando para la puerta de embarque. Bueno, no tan pitando hasta que oímos por megafonía que tenemos que embarcar urgentemente, uups! Andrea, corre! ^.^
Afortunadamente llegamos sin problemas.
| Qué pesados en el aeropuerto con que nos quitemos las botas! |
| La vista desde el RER es genial! |
El vuelo bien y a la llegada cogemos un bus que en algo más de una hora nos deja en París.
Después tendremos que coger un RER (tren de cercanías) y en 10 minutos estamos en nuestra parada: St. Michel-Notre Dame!
Al fin llegamos al estudio, donde nos espera la dueña para explicarnos todo. Es súper maja y nos tiene un rato de cháchara. Sin darnos cuenta llegan las 7 de la tarde y tras descansar un ratito y hacernos las fotos de rigor decidimos ir a comprar al súper del barrio.
Se confirma lo que nos ha contado Véronique: estamos en un barrio estudiantil y la calle está llena de gente joven, de bares y pequeños restaurantes y hay mucho ambiente.
¡Qué pena haber llegado tan cansadas!
Son las 21h30 y aún no hemos cenado. Pero qué hemos hecho para estar tan reventadas? Ni que hubiéramos venido corriendo! En cuanto cojamos fuerzas nos vamos a explorar el barrio, a comer algo en un japo o un libanés y a bebernos una Desperados a la orilla del Sena!
À la vôtre!
PD: Al final nos animamos a dar una vuelta (o 4!) por el barrio y cenamos en el japo de enfrente de casa, pero la cerveza tendrá que esperar hasta la última noche....
| 4 lonchas de jamón: 5,79 €! |
Al fin llegamos al estudio, donde nos espera la dueña para explicarnos todo. Es súper maja y nos tiene un rato de cháchara. Sin darnos cuenta llegan las 7 de la tarde y tras descansar un ratito y hacernos las fotos de rigor decidimos ir a comprar al súper del barrio.
Se confirma lo que nos ha contado Véronique: estamos en un barrio estudiantil y la calle está llena de gente joven, de bares y pequeños restaurantes y hay mucho ambiente.
¡Qué pena haber llegado tan cansadas!
Son las 21h30 y aún no hemos cenado. Pero qué hemos hecho para estar tan reventadas? Ni que hubiéramos venido corriendo! En cuanto cojamos fuerzas nos vamos a explorar el barrio, a comer algo en un japo o un libanés y a bebernos una Desperados a la orilla del Sena!
À la vôtre!
PD: Al final nos animamos a dar una vuelta (o 4!) por el barrio y cenamos en el japo de enfrente de casa, pero la cerveza tendrá que esperar hasta la última noche....
| Nuestra primera cena en París: Sushi!! |
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