martes, 3 de abril de 2012

Nuestro hogar en París



Escoger el alojamiento fue difícil.
Por supuesto había que tener en cuenta que el presupuesto era limitado, pero París es tan grande, ofrece tantas posibilidades...
Descarté los hoteles porque quería algo más parisino y menos turístico. Un albergue sí me hubiera gustado, sobre todo para que Andrea viera el ambiente viajero e internacional tan chulo que caracteriza a estos sitios. ¡Pero eran carísimos! Y por lo general no estaban bien situados.
Al final nos decidimos (o me decidí, ya sabéis, quien paga manda, jeje) por un estudio en el centro, en el Barrio Latino.

Creo que cuando vas a estar poco tiempo en un sitio, la ubicación es esencial y aunque el estudio en sí es un poquito cutre, la situación es inmejorable. Y es abuhardillado ^.^
Teníamos que "sentir" París, estar en un lugar que nos recordara continuamente dónde estábamos.
Así que lo único que tenemos que hacer es mirar por la ventana.




¡Y ver Notre Dame!






El ascensor más pequeño del mundo!





No hay comentarios:

Publicar un comentario